24 de septiembre de 2018, 3:56 pm

Gastón Aníbal Gola -Licenciado en Administración (Orientado a las Empresas Agropecuarias)

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…(Viajar sin duda enriquece, culturiza, abre la mente, fortalece las habilidades sociales, ayuda a ser más organizado y un mejor planificador, pero está algo mitificado y sobrevalorado como algo que influye enormemente en el desarrollo personal.
Es valioso para el desarrollo personal y profesional residir en el extranjero durante periodos de tiempo medios o largos. Adaptarse a otras formas de vivir y trabajar, aprender de otras formas de entender la vida, las relaciones humanas, el trabajo, la organización empresarial y la gestión del tiempo, apreciar más aspectos de la vida a los que en otras culturas se les da más importancia, son solo algunos de los múltiples beneficios de vivir y trabajar en otro país.—)
Esta es la primer parte de la entrevista de Carrilobo Informa!

¿Desde que te recibiste que tiempo pasó a que te decidiste irte.?
Es algo loco…me recibí un día viernes 22 y el día lunes 25 ya estaba subiendo al avión. Increíble.
Era algo que no estaba en mis planes, pero por cuestiones de la universidad, lo que respecta a la asignación de una mesa para la defensa de mi tesis, la corrección de la misma, coordinar que estén presentes todos los miembros del tribunal arbitral que te evalúa. Yo ya tenía comprado el boleto de avión para esa fecha, imaginando que la defensa de mi tesis sería mucho antes de la misma. Al final, se estipulo esa fecha y salió todo bien, aprobé. De todas maneras, si la suerte hubiese sido distinta, perdería el vuelo y viajaría mas adelante. Mi prioridad era recibirme, una etapa que debía finalizar.

¿Cómo se dio lo de Nueva Zelanda?:
En el transcurso de mis estudios siempre había pensado en que iba a hacer después de recibirme. Quería tener la experiencia de vivir por un tiempo en otro país, me gustaba la idea de viajar. Pero sucede que hacerlo por un largo tiempo implicaba un costo económico muy elevado, había que mantenerse. En ese momento no tenía decidido si ir a estudiar por algunos meses o bien, ir a trabajar y prolongar mi estadía. Entonces busque los medios para lograr ambas. En ese momento me entero que Nueva Zelanda otorga una Visa, llamada Working Holiday Visa (visa de vacaciones de trabajo) que te da la posibilidad de trabajar y vacacionar en el país por un período de 12 meses. Se obtiene por única vez y es medio complicada adquirirla, para los Argentinos es la siguiente regla: hay un límite, solamente 1000 personas entre 18 y 35 años pueden obtenerla. Luego me entero que con el pasaporte italiano, esa clase de visa para aquellos que posean entre 18 y 30 años es ilimitada. Como yo tengo la ciudadanía y el pasaporte de esa nacionalidad pude obtenerla con seguridad.
De Nueva Zelanda como país sabía muy poco, que estaba ubicado en Oceanía, que los All Blacks, el mejor equipo de Rugby nacional a nivel mundial era neozelandés y que como país era uno de los mayores productores de leche a nivel mundial. A esto último lo vi como una oportunidad, podría trabajar en la producción lechera, adquiriendo conocimientos para mi profesión. Prioricé la parte profesional. Trabajar, aprender, lo tomaba como a un estudio. Nueva Zelanda fue desde un principio el escenario ideal de lo que yo buscaba. La producción era muy profesional y el manejo en términos generales era muy importante para conocerlo.
En conjunto con lo anterior, el motivo de elección de ese país fue por que ofrece seguridad: económica, jurídica y social. Simplemente uno tiene que cumplir con lo que le corresponde. Derechos, pero también obligaciones.
Los salarios son buenos, la tasa de criminalidad y corrupción es baja (a la fecha, por 2do año consecutivo Nueva Zelanda lidera el ranking como el país menos corrupto del mundo).
¿El riesgo no existe entonces?….
Si claro, tanto el robo como el crimen existen en cualquier parte del mundo y Nueva Zelanda no es la excepción. Sólo que en estos países son muy pocos los casos que uno escucha y ve. La diferencia está en como el estado toma partida de esa situación, que respuesta da ante esos hechos. Es uno de los cinco, si, sólo cinco países en el mundo en que la policía no porta armas, va desarmada por la calle y es uno de los países con los menores índices de criminalidad a nivel mundial. La respuesta esta en otro lado.
En Nueva Zelanda, el estado genera las condiciones necesarias para que puedas desarrollar una vida normal. Dicho esto, uno tiene que valerse por si mismo y trabajar, ser un ciudadano responsable, como dije anteriormente, con derechos y obligaciones, ambos están bien marcadas.
Yo cuento que a los pocos meses de trabajo logré comprar un vehículo que me permitió moverme por todo el país. Y eso es algo loco para algunos, pero simplemente lo único que hice fue cumplir en cuanto a mi trabajo y ahorrar dinero, lo demás, vino solo.
Es un país donde no existen muchas regulaciones, trámites y permisos y sobre todo hay bajos impuestos. Por todo ello, también lidera el ranking del país con mayor facilidad para hacer negocios. No existe la burocracia. Por eso comprarme el vehículo fue muy sencillo, como así también lo fue venderlo una vez que abandone el país.
Al estar viviendo y trabajando también tuve que crear la cuenta bancaria en la cual depositaban mi dinero. Fue un simple trámite de una o dos horas.

¿Vos antes de recibirte ya tenías la idea de irte?
Si, como lo dije anteriormente, al viaje lo estuve planeando, durante 1 año. En cuanto a lo económico, con ahorros, preparar y realizar trámites, papeles y demás para el visado.
También quise planear acerca de mi posible trabajo. Ir con un trabajo ya cerrado. La idea era reducir un poco mi incertidumbre y llegar con un poco de orden, porque no es fácil irse a un país que está 10 mil kilómetros de distancia de casa, con una lengua, cultura, costumbres diferentes a la nuestra, etc. y pretender que todo salga bien. Por ello traté de organizarlo.
¿Estudiaste idioma antes?
Sí, me preparé, había hecho cursos en la Facultad de Lenguas de la Universidad Nacional de Córdoba. Pero fueron en los años previos a mi viaje y es por ello que no pude obtener un buen nivel en cuanto al manejo de idioma. Me lamento no haber comenzado mucho antes, desde pequeño. Es algo primordial, el hablar otra lengua, cualquiera sea. Vivimos en un mundo cada vez más conectados y quién más preparado está, más oportunidades tiene. En fin, por suerte allá pude profundizar un poco el idioma y he vuelto con una mejor habla respecto al que me fui.
El estudiar idioma, indagar sobre Nueva Zelanda como país antes de irme, lograr viajar ya con un trabajo asegurado, fueron aspectos claves para que pueda desenvolverme mejor en mi estadía.
Claro, eso te iba a preguntar…si ya fuiste más o menos con un trabajo previo
Si, cuando estaba planeando mi viaje me entero que una familia oriunda de Pozo del Molle estaba radicada allá y se dedicaba a la producción de leche. Justo lo que yo iba a buscar. La familia es la del Sr Carlos Cuadrado y por intermedio de su hermano Fernando me contacto con el. Fue quien me consigue trabajo antes de que yo viaje (Aprovecho el momento para agradecerles a Carlos y su Familia por darme esa gran oportunidad, sumado a Adolfo y su familia, como así también a todos mis compañeros y amigos de trabajo que me han ayudado mucho en mi estadía). Entonces se me hizo un poco más confortable, el caer en un ámbito de trabajo con gente de mi país me facilitó las cosas, porque obviamente, comunicarse con nuestro idioma me era mucho más sencillo. La contra era que no me encontraba ejercitando mi inglés. Pero eso fue en un principio. Luego se hablaba en inglés con productores, colegas, asesores, en el ámbito laboral.
Cuando tomas la decisión ¿qué dijo tu familia?
Habría que preguntarles a ellos la reacción, ja. En un principio es como que no lo asimilaban, el haber tomado la decisión de irme a vivir otro país, lejos de casa. Pero bueno, desde siempre fui una persona que tuvo el apoyo de sus padres y de su familia para hacer lo que a uno le gusta. Siempre fui de pensar que en la vida uno tiene que hacer lo que le gusta y satisface, básicamente el cumplir sus sueños, porque en definitiva ese es el significado de cada una de nuestras vidas.
Yo siempre sentí la necesidad y el deber de informarle a mi familia que voy a hacer con mi vida y sobre todo en ese momento. Pero no es que fue una consulta, sino prácticamente fue un aviso bien entendido. “Me voy a tal lado a cumplir un sueño, me voy a adquirir conocimientos para mi carrera, mi profesión y viajar que es lo que siempre había querido hacer.” Y después queda la aceptación o no de los padres, que en mi caso se dio. Sabían y entendieron que uno iba a cumplir un sueño, a formarse como persona y profesional, para mí, para mi vida, que no es de nadie más que mía. Y si ellos entienden que si uno está cumpliendo su sueño el resultado es que uno está siendo feliz, por ende lo estarán ellos también.
Una vez que llegaste allá y de repente pasaron treinta o sesenta días que estabas allá… ¿La adaptación tanto al país como al trabajo ¿cómo fue? ¿Se fue dando en base a la expectativa?
Si, y más. Mucho más. En un principio, cualquiera que se sube a un avión sabe que en dos, tres, cuatro en mi caso dieciocho horas, uno llega, se baja y cae en otra realidad, muy distinta a la de donde uno proviene. Al principio no caemos en donde estamos parados. En mi caso, con el correr del tiempo, al estar viviendo comenzaba mi etapa de vida en Nueva Zelanda y por ello de a poco lo empecé a digerir. Al principio no te das cuenta, estás en esa vorágine del día a día y lo vas asimilando muy de a poco hasta que llega un momento en que sí, a causa de diferentes situaciones cotidianas, te das cuenta que estas establecido, ya se siente como un ciudadano de ese país, pasajero, pero se es. Vas aprendiendo sobre el comportamiento en cuanto a la conciencia social entre los ciudadanos, el respeto, tomar costumbres como propias, ver que en lo que respecta a lo económico uno puede cumplir sus obligaciones diarias, etc. Es algo natural que va surgiendo.
A pesar de todo, en términos generales, se me hizo muy fácil la adaptación a ese país. La gente es muy amistosa y servicial, siempre pendiente de ayudarte a que la estadía en su país sea buena. Además compartí mucho tiempo con gente que me ayudó a adaptarme e integrarme, como Guillermo y Andrea y Gastón y Gini. Ellos fueron un sostén importante tanto en los momentos buenos como malos.
En cuanto a la gastronomía también hizo que no me cueste aclimatarme. En sus tierras se producen frutas, verduras y carnes al igual que en las nuestras, por ende había similitudes. En lugar de asado hacíamos la BBQ o barbacoa, que tiene un método de cocción diferente al nuestro y también diferían los cortes, pero estaba comiendo carne, en fin, estaba contento ja. Y para los que me preguntaron también conseguí Fernet ja, pero el italiano, el de la receta original. Además, mi compañero el mate nunca faltaba, que no era un detalle menor en mi vida cotidiana, por supuesto.
También es un país que cuenta con una política económica de libre mercado, lo que hacia que la oferta de productos en los supermercados sea muy variada, se encuentran productos provenientes de muchos países.
En cuanto a lo laboral, la expectativa fue ampliamente superada. Uno fue con una idea o pensando en traerse “x” cantidad de conocimientos e información y con el paso del tiempo me fui dando cuenta que era mucho más de lo que yo esperaba.

¿Cómo podés resumir ese conocimiento que adquiriste allá?
Básicamente, por ahí, cuando uno cuenta que fue a trabajar a la producción de leche en Nueva Zelanda la gente lo primero que pregunta o a lo que te hace referencia es si uno aprendió o vio mucho de tecnología aplicada a la producción y si es eso lo que mas me impactó o de lo cual fue lo que mas aprendí. Y la realidad es que no. La tecnología en sí, por si sola no vale nada, se necesita de capacitación para saber utilizarla y eso se obtiene con profesionalización. La tecnología está presente en cualquier parte del mundo, la diferencia está, nada más ni nada menos, en contar con los recursos económicos (y demás) necesarios para obtenerla, de ahí su disponibilidad.
Cuando uno necesita comunicarse por larga distancia, no fabrica un celular, va y paga a quien ya lo hizo (y sabe mucho de eso), quien gastó mucho tiempo analizando y diseñando un producto, yo no tengo por que saber de eso. Con el tema de la producción de leche es lo mismo y en cualquier ámbito de negocio también lo es.
Si bien la tecnología aplicada a la producción en Nueva Zelanda es muy elevada, también lo es en el manejo diario, lo cual fue de lo que más me llevé. El orden, las pautas de trabajo, la planificación, la toma de decisiones, la sensatez, etc. Eso sumado a cuestiones de manejo más técnicas, que por suerte me tocaron dos empleadores (Carlos y Adolfo) muy metódicos y con una gran capacidad, aprendí mucho. La producción de leche en ese país cuenta con muchos profesionales trabajando, tanto productores como así también organismos públicos y privados que desarrollan investigaciones constantemente, publicando información útil y necesaria para ser una actividad competente.

Me imagino yo por lo que contás y por lo que uno lee hasta otra educación, otro respeto… (lo que acá a veces no se aplica, que es el hecho de que el derecho de uno termina donde comienza el derecho del otro)
Es que es otra cultura, todo se resume ahí. Nueva Zelanda fue un país colonizado por ingleses, por lo cual posee otra mentalidad, y no hablo de si es mejor ni peor, pero es diferente a la nuestra. Cada nación se diferencia de las demás por su cultura, costumbres, es decir, su idiosincrasia. A modo de ejemplo: Quise compartir un mate con un amigo neozelandés y le pareció repulsivo el hecho de compartir bombilla usada, mientras que en bares y restaurantes donde se disfruta de la comida, ellos eructan o se tiran gases, lo cual, para nuestra cultura eso significa mala educación y falta de respeto. Increíble, no?. Todo eso hace que mediante diferentes circunstancias en la vida obremos, reaccionemos y tomemos decisiones de manera distinta. Es la esencia de cada país.
También no me quiero quedar en tratar de que cómo país busquemos un modelo ideal a imitar, eso a la larga termina en la nada, no tiene sentido. Si es importante marcar diferencias e identificar realidades, las cuales son distintas, pero en mi opinión seria bueno el que identifiquemos claramente nuestra idiosincrasia, corrigiendo lo que esta mal y profundizando lo que esta bien.
Lo que si tengo que remarcar como características esenciales de su personalidad es que en el día a día se toman decisiones prevaleciendo mucho el sentido común y el razonamiento. Ves que a la hora de tomar decisiones, lo que es menos complejo es lo que termina siendo más conveniente, volver a las fuentes. Lo bueno y simple, dos veces bueno.
Todo ello lo aplican tanto a la vida personal, como a lo profesional, de ahí su calidad de vida.

¿Cómo era un día tuyo en la parte laboral y en los días libres y momentos de descanso?
Ni bien llegue, era invierno, la misma estación que acá en Argentina. Entonces, es como que venía un poco aclimatado, pero había días de mucho frío, que caía un poquito de nieve, entonces por ahí también afectaba un poco a la adaptación. No caía entonces en los primeros días laborales de realmente donde estaba parado. Fueron días bastantes de desconcentración, estaba desatento. Imagínate que hacia no menos de una semana que me acababa de recibir y ya estaba trabajando y viviendo en otro país. Fue mucho, no hubo un período de adaptación. Pero fue lo que yo había elegido y lo que yo quería, entonces a fuerza de voluntad y predisposición se fueron dando las cosas.
Mi mañana comenzaba bien temprano. Entre las 4:30 y las 5 a.m., un promedio de entre 8 y 9 horas de trabajo diarias. La jornada laboral comenzaba con el ordeñe matutino y finalizaba con el de la tarde. En el medio yo tenía un pequeño descanso a media mañana de un desayuno que dependiendo de la época de trabajo solía ser de treinta a sesenta minutos. Y el almuerzo de generalmente una hora o una hora y media y hasta dos horas..
Estaba presente la tarea principal que era el ordeñe, manejos de pasturas, racionar parcelas de pasto, tratar las vacas enfermas, atender pariciones, alimentar terneros, pulverizaciones, manejo de riego y cualquier otra tarea que va surgiendo por ser una producción agropecuaria. Luego por las tardes, como era pleno invierno atinaba a quedarme en casa a descansar porque el trabajo era bastante duro. Si bien las condiciones de trabajo son muy buenas, la exigencia es muy alta. Eso por ahí genera un poco de desgaste y uno al no tener tanta experiencia laboral en cuanto al manejo al principio costó.
Yo no hice ninguna tarea distinta a las que están acá presente, en nuestro país. La diferencia fueron las condiciones de trabajo. No existe el caballo para el trabajo del día a día con las vacas sino que yo tenía una moto destinada solamente para mí para el arreo de las mismas y el trabajo diario en el campo. Me dieron ropa contra la lluvia, tenía campera para la nieve, botas, guantes, gorros, etc. La casa donde habitaba tenía todas las condiciones necesarias para que yo me encuentre satisfecho y conforme. Eso se traduce a mayor productividad en el trabajo. La exigencia de mi empleador para conmigo primero partía de las condiciones de trabajo que me brindaba. Suena lógico, no?.
A medida que pasaban los días ya trataba de despejarme y salir un poco más en mis días libres. Yo tenía un calendario de trabajo, el cual constaba de ocho-dos-ocho-tres (ocho días de trabajo, dos días de descanso, ocho días de trabajo, tres días de descanso) que me permitía poder descansar y disfrutar de mis días libres.
Luego al comprarme un auto, a los pocos meses, ya trate de salir conocer más gente, hacer nuevas amistades, conociendo diferentes lugares, asistir a eventos, etc.

Una experiencia muy rica prácticamente se puede decir que ensambla tantos años de estudio por más que hubieras hecho una especialidad acá
Sin dudas. Fue todo un aprendizaje constante. Mi intención del viaje era traerme conocimiento profesional y complementado con todo lo enriquecedor que es el viajar. El conocer diferentes culturas, relacionarse con personas de distintas partes del mundo con sus respectivos idiomas. Todo eso se me dio y mucho más, fui un afortunado.
En cuanto a laborar viví experiencias muy lindas, fue hermoso trabajar en el verde de las praderas con las vacas pastoreando y ver las montañas nevadas de fondo, disfrutar de los cielos puros y limpios, etc.
Encontrar un país y una visa que te permita cumplir tus sueños, es algo increíble, súper recomendable. Se aprende mucho al viajar. Aprendes a entender y sobre todo a aceptar. Ser un viajero y un turista responsable, adaptarse a las normas de convivencia de ese país y de cada uno que me toco visitar.
Esto es muy importante, uno tiene que darse cuenta que es insignificante en cualquier parte del mundo porque el mismo no dura cien años, que es la vida que uno tiene, sino que son millones de años y es transitado por millones de personas cada año. Es por ello que uno no puede pretender cambiar el ambiente en que lo rodea. En todo caso, si uno no se adapta, se tiene que ir. Hay que tratar de respetar desde ese lugar, la crítica que sea desde otra mirada, siempre constructiva. Diferente es describir la realidad de lo que pasa en un país a querer imponer las normas siendo uno parte del “presente”. Acá estamos todos de paso. Sobre todo en países de donde uno no proviene.

¿Qué temperatura hacía cuando llegaste?
No recuerdo bien con exactitud, pero aproximadamente hacía máximas de alrededor de 10°C a 15°C. y la temperatura mínima cercana 5°C. El tiempo en Nueva Zelanda y sobre todo en la zona donde estaba, daba la sensación de ser muy inestable. Había días en los que salía a trabajar bien abrigado y al cabo de unas horas terminaba con pocas prendas y viceversa. Días en los que llovía, caía un poco de nieve, se nublaba, se despejaba, salía el sol y volvía a llover. En invierno hay muchas precipitaciones.
Yo vivía en la ciudad de Ashburton, un pueblo grande ja, de corte rural, que contaba con aproximadamente 27 mil habitantes, ubicado en el centro-este de la isla Sur de Nueva Zelanda, en la región de Canterbury. Para ubicarse, de manera aproximada está a la altura de lo que seria Puerto Madryn en Argentina, en la misma latitud.
En el suroeste de esta isla, se encuentran glaciares, lagos, bosques, parques nacionales y muchas montañas nevadas. Hay una similitud muy importante con el sur de Argentina, su geografía es muy parecida. Al conocer otros países ves lo importante que es la biodiversidad con la que cuenta Argentina. Tenemos un país diseñado para el turismo.
En la Isla Norte las temperaturas comienzan a ser más elevadas, hay zonas muy húmedas y lindas playas para disfrutar el verano. Nueva Zelanda es una isla con mucha actividad volcánica a lo largo de su historia y también en el presente, sobre todo en la Isla Norte. Fue un país que se ha sumergido y emergido en el mar muchas veces.
En todas las estaciones del año, hay que cuidarse mucho de los rayos solares, usar protector. Nueva Zelanda tiene muchos casos de cáncer de piel, porque en primer lugar existen agujeros de la capa de ozono sobre esa zona del planeta, y segundo, porque es un país muy limpio y libre contaminación, donde no se encuentra polución en el aire y por ende los rayos UV atraviesan fácilmente.
Primera Parte de la Entrevista – Carrilobo Informa! – Gracias Gastón por permitirnos compartir tu experiencia – por tu paciencia y por permitirnos la foto……..

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